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El caballero azul y la promesa rota(Porque nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido()

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jun dong seok

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CAPITULO10 O 9 XD

El sol no tardo en salir lentamente, la tormenta había pasado ya y ahora la mañana se presentaba ante los habitantes de la ciudad de corea como soleada, despejada y pacifica, en una clara señal de que ese sería un excelente día para hacer cualquier cosa…
En la habitación de cierta chica castaña, ahora las cosas estaban por lo demás serenas y silenciosas, dak ho dormía plácidamente sobre su cojín, mientras que en la cama, su dueña descansaba plácidamente, mostrando una pequeña sonrisita, al tiempo que se abrazaba a la persona que tenia al lado…
jeongmin en ese aspecto aun seguía durmiendo, sin percatarse de la posición en la que había terminado la noche anterior, pues consiente o inconscientemente, se había mantenido toda la noche abrazando de forma protectora a daniela, que no parecía sentirse incomoda por eso…
Al contrario…
Así pasaron unos cuantos minutos mas, hasta que repentinamente el reloj despertador empezó a emitir un ruido estridente, que logro hacer que daniela y jeongmin abrieran sus ojos al mismo tiempo…
Y al hacerlo ambos se observaron mutuamente, por alguna extraña razón sonrieron, pero al darse cuenta de todo, fue entonces que…
Gritaron…
—¡Tu que haces aquí!— fue la pregunta que ambos hicieron al unisonó, antes de separarse, pero al hacerlo jeongmin retrocedió demasiado, con lo cual solo obtuvo caer de la cama de una forma bastante cómica, que al mismo tiempo hizo reír a la joven jun…
daniela al ver esto, inmediatamente poso su mano sobre el reloj despertador, silenciándolo y posteriormente se levanto de la cama, para caminar hacia donde estaba su idiota personal, que permanecía todavía en el piso con una cara de pocos amigos…
Sonrió, antes de extender su mano para ayudarlo, pero este simplemente la ignoro y se levanto con pesadez…
—Que chistosita…
—Yo no hice nada esta vez, fuiste tu solo…
—Vas a tener que recompensarme por esto, por tu culpa pasé una terrible noche…
—Entonces, si pasaste mala noche, ¿Por qué estabas abrazándome?— ante la acusación y el tono ligeramente pícaro de daniela, lee jeongmin se sonrojo un poco, solo un poco, porque inmediatamente se obligo a mantener la cordura y no perder los estribos, ya sabia que de descontrolarse podía perder esa batallita verbal…
Y él no era de los que perdían y menos contra ella…
—Tal vez porque no dejabas de moverte y estabas casi pateándome…— respondió rápidamente, con una evidente mentira, pues en realidad ni él mismo sabia porque la había abrazado de esa forma, pero mientras ella se creyera aquella mentira, las cosas por ahora resultarían más fáciles…
Y al ver como ella se sonrojaba, realizando un pequeño gesto de sorpresa, sonrió victorioso, al parecer todo había funcionado.
—Eso es… bueno es que…
—Si Flo, no te emociones, no lo hice porque me gustes o alguna de esas tonterías, ya quisieras…
—¡Ya quisieras tu egocéntrico!
—Lo que digas torpe, lo que digas…— dicho esto el muchacho salió de la habitación, dejando a una daniela ligeramente furiosa por el comentario anterior, pero internamente feliz…
Tal vez y como él lo había dicho no la había abrazado por que sintiera algo por ella, pero el simple hecho de que hubiera dormido a su lado, de esa forma, le provocaba felicidad, no sabia exactamente porque un gesto tan pequeño la ponía así de feliz, pero suponía que era por los sentimientos que tenia hacia él…
Sonrió un poco, solo un poco, sonrojándose y pensando en que en realidad si tenía que recompensarle lo que había hecho por ella…
De alguna forma, no sabia como, pero ya se lo recompensaría…
-.-.-
—¡No lo puedo creer!, ¡Que impresionante!— lee minhye ahora se encontraba gritando en medio de la sala, como toda una fan emocionada por ver a su artista preferido, dando saltos y demás cosas que solo lograban poner a daniela aun mas sonrojada y nerviosa que antes…
Hacia apenas un par de horas que la ojicafe había regresado a casa y luego de que la castaña le contó todo lo sucedido la noche anterior, la chica se había emocionado tanto o mas que ella misma…
Aunque al principio se había enojado bastante por lo sucedido con chunji, después su semblante había cambiado por uno asombrado, luego por uno de sorpresa total, posteriormente uno de shock y al final vino solo la emoción y la euforia…
—Minhye, no es algo tan emocionante…
—¡Claro que si!, ¡Estas progresando mucho con él amiga!
—No… no, es que…
—¡Es que nada!, ¡Es simplemente genial!, ¡Genial! ¡Además eso que tienes planeado para agradecerle es algo tan dulce!, ¡Mira que vas a hacer un…!— antes de que la chica revelara la sorpresa, la ojinegro se levanto de su asiento y con ambas manos cubrió la boca de su amiga, evitando así que pudiera gritar lo que tenia planeado hacer.
La joven pelinegra al ver esto pareció entender y luego de unos segundos fue "liberada".
—Por favor fio, no lo digas en voz alta, me ha costado mucho trabajo decidirme que hacer para agradecerle y quiero que sea una sorpresa…
—Claro daniela, perdóname, es solo que me emocione demasiado…
—Se nota…
—Pero bueno, no me hagas caso, lo que debes hacer ahora es comenzar con tu regalo, se debe practicar mucho para hacer algo como lo que quieres hacer…
—Eso lo se, supongo que comenzare ahora mismo, después de todo, él no esta en casa…— dijo, suspirando vez y recordando a la vez la razón por la cual el chico no estaba en casa ese día, ya que después de que meg(yuno unnie eras tu si quieres ?)regresara a casa, él había tomado la decisión, con ayuda de la señora lee, de darle uno de esos famosos tours alrededor de corea, con el propósito de que la chica conociera y viera con sus propios ojos, los lugares que habían cambiado desde que se había ido de viaje…
Minhye al ver esto solo le sonrió con alegría y poso una de sus manos sobre su hombro en señal de apoyo, indicándole indirectamente que no debía preocuparse…
—Vamos daniela, anímate, las cosas saldrán muy bien, yo se que si…
—Espero…
—Bien y… entonces a trabajar, vamos jovencita, el tiempo es oro y si quieres agradecerle lo antes posible, tienes que comenzar ya…— dicho esto Minhye la empujo levemente fuera de la sala y la llevo hasta la cocina, donde comenzó a colocar sobre la mesa todos los materiales que necesitarían para la sorpresa…
Si, en efecto, daniela había decidido hacer un pastel en agradecimiento.
Y de acuerdo, tal vez no era un regalo de esos costosos o alguna cosa muy extravagante, pero era algo que ella misma elaboraría, algo que llevaría tiempo, dedicación y empeño y que cumpliría con su objetivo de dar gracias…
—Gracias por ayudarme con esto fio…
—Ya te dije que no hay problema, ahora, manos a la obra…— dicho esto ambas jóvenes iniciaron con su trabajo, el cual termino primeramente en un fracaso total, pues el pastel había quedado prácticamente quemado y sabia a cenizas en lugar de chocolate…
Nuevamente iniciaron con el proyecto, pero las siguientes veces el "pastel", termino con exceso de azúcar, con un sabor agrio, con mucho chocolate, muy blando, en fin, con un montón de defectos que hacían que el dichoso pastel terminara siendo incomible…
—fio… no esta funcionando, estoy agotada…— dijo finalmente la joven castaña, rindiéndose y tomando asiento en una silla cercana, viendo como su amiga observaba con recelo el tazón que contenía la mezcla para pastel…
—Tiene que funcionar, ¡Yo se que si!
—No dudo que funcione en algún momento, pero ya no tenemos harina y sin harina no habrá pastel.
—Por eso no te preocupes, puedo ir por mas…
—Pero, es mejor que yo vaya…
—De ninguna forma, quiero que tu te quedes aquí y sigas practicando, yo iré por mas harina, te aseguro que no tardare— daniela simplemente pudo asentir a la orden de su amiga, que de inmediato se quito el delantal que llevaba puesto y los restos de harina de encima, saliendo después de casa con el objetivo de comprar el material faltante…
daniela solo se quedo observando la cocina con nerviosismo, pues esta de nuevo parecía zona de guerra, con la extraña masa blanca pegándose a las paredes y restos de chocolate regados por el piso…
Se sonrojo, si la señora lee veía eso seguramente se molestaría…
—Creo que… mejor limpiare mientras fio regresa— se dijo a si misma, levantándose para salir en dirección al jardín y buscar los utensilios que le servirían para limpiar todo aquel tiradero…
Pero justo cuando puso un pie fuera de la cocina, prácticamente se resbalo y se fue de espaldas, debido a una pequeña cantidad de harina que había quedado regada en el piso, por lo que cerró los ojos fuertemente esperando el impacto…
No obstante este nunca llego y ella solo pudo abrir los ojos de nuevo para investigar que había sido la causa de aquello.
Y al hacerlo se encontró entonces con que un extraño, si, un extraño, estaba sujetándola de la cintura, mostrando una hermosa sonrisa en su rostro…
Se sonrojo, pero al reaccionar se separo rápidamente del chico en cuestión y lo observo acusadoramente.
—¿Estas bien?
—Creo que la pregunta es ¿Quién eres tú?
—No creo que eso sea tan importante.
—Oh claro que lo es, porque puedo demandarte por entrar a una casa sin permiso…
—No estoy aquí sin permiso…
—¡Y como es que no te he visto antes!
—No hemos tenido la suerte de conocernos…
—Pues no me importa, voy a llamar a alguien ahora mismo y te juro que te vas a arrepentir por haber entrado a esta casa como todo un ladrón y…— justo antes de que la chica terminara con su discurso, la señora lee apareció delante de ellos, mostrando una amable sonrisa, con lo cual solo hizo que daniela se confundiera mas, ya que no comprendía como era posible que la mujer actuara tan natural cuando en su casa había un ladrón
¡Un ladrón!
—Veo que ya conociste a nuestra querida daniela…
—Claro, es una adorable chica
—Ya te lo había dicho, nuestra familia es afortunada por eso.
—Ni que lo diga— inmediatamente y luego de decir esto, el muchacho se acerco con lentitud a daniela, hasta tomar una de sus manos y hacer una leve reverencia, que colocó a la ojicafe en extremo nerviosa —.Siento mucho si me ha malentendido señorita, pero yo no soy ningún ladrón y tampoco estoy aquí sin permiso, como vera, conozco a la familia Lee…
—Ahm…
—Así es querida, este chico es mi sobrino y es primo de jeongmin y Minhye— una vez la señora lee termino de revelar la identidad del chico, daniela abrió los ojos a mas no poder, pues no se esperaba tal cosa…
Él era parte de la familia y ella estaba tachándolo de ladrón…
—Oh, yo… como lo siento, de verdad lamento mucho lo que le dije, no fue mi intención y…
—No se preocupe señorita, para mi eso quedara en el olvido… permítame presentarme ahora formalmente… mi nombre es kim donghyun, gusto en conocerla…— al terminar con su presentación, de cabello negro azulado y ojos zafiro, que escondía detrás de unas gafas, besó la mano de la chica con delicadeza, provocándole un sonrojo aun mayor y arrebatándole una leve sonrisa…
la señora lee sonrió complacida al ver esto, pero antes de que pudiera comentar otra cosa, la puerta de entrada se abrió violentamente, revelando a una Minhye que llevaba entre sus brazos un paquete y que al ver al joven ojiazul, inmediatamente corrió a su encuentro…
—¡Santo cielo!, ¡donghyun!— grito emocionada, abrazando al chico y separándolo de daniela, que solo veía todo con una sonrisa nerviosa.
—Pequeña Minhye, has crecido bastante desde la última vez que nos vimos.
—Debo decir lo mismo, ahora eres mas apuesto…
—Y tu mas bella…
—Claro que si primo, esta en la familia— ambos chicos rieron por la ocurrencia, mientras daniela simplemente se mantenía al margen de la situación, observando todo y sonriendo junto con ellos.
—Bueno, pues, creo que iré a mi estudio a continuar con unos asuntos, donghyun, estas en tu casa, Minhye, llévalo a la habitación de huéspedes por favor…
—De acuerdo tía, pero… espera donghyun… no me digas que… ¿Te vas a quedar?, ¡Aquí, con nosotros!— pregunto la chica, una vez la señora lee cerró la puerta del estudio, girándose a ver al recién llegado que asintió mostrando una encantadora y enigmática sonrisa.
—Sera por unos días, he venido a corea por asuntos de negocios y mi tía se ha ofrecido muy amablemente a recibirme en su casa… espero no sea ninguna molestia.
—¡Para nada!, ¡Oh que emocionante!— grito la ojinegro, saltando y caminando hacia las escaleras, para subirlas e indicarle a donghyun que debía seguirla, mismo que acato la orden con agrado, pero antes de que caminara, el chico tomó a daniela de la mano, quien lo observo sorprendida por tal acción…
—Disculpe mi atrevimiento bella dama, pero no deseo que se quede aquí sola, es una falta de respeto para usted…— daniela se sonrojo notablemente al escuchar el adjetivo de "bella dama", pero no hizo mas que sonreír con alegría y caminar junto con él hacia Minhye, que continuaba feliz y emocionada por el sorprendente suceso…
-.-.-
Las cosas entre ellos no podían estar mas divertidas…
Habían pasado apenas 15 minutos desde la llegada de donghyun y ahora él, Minhye y daniela, se encontraban en la sala, charlando lo mas alegremente posible, entre risas y ocurrencias por parte del joven ojiazul.
—oppa, que divertido… es que… basta… no…— decía la ojinegro , riendo felizmente y contagiando a daniela.
—Esta bien, estoy pensando que si sigo hablando no respiraras mas y necesito que vivas Minhye.
—Lo, lo siento donghyun, es que tu viaje ha sido tan divertido, es una lastima que no pudieras venir antes, la hubiéramos pasado genial.
—Aun podemos divertirnos.
—Claro, claro…— la pelinegra no pudo responder otra cosa, ya que en ese momento su teléfono celular comenzó a emitir una melodía, lo cual hizo que ella tomara el aparato entre sus manos y observara un pequeño mensaje de texto escrito en el…
—¿Sucede algo fio?— cuestiono daniela, recibiendo solamente un movimiento de manos por parte de su mejor amiga.
—No, en lo absoluto, solo que el chico con el que salí la otra noche quiere verme y… bueno.
—Por mi no te preocupes Minhye, estaré aquí por un tiempo así que puedes irte con calma a tu cita.
—¿Seguro donghyun?
—Por supuesto, lo comprendo perfectamente…— dicho esto Minhye sonrió con alegría y luego de abrazar al joven kim y de despedirse de su amiga, salió de casa, dejando a ambos chicos a solas.
daniela suspiro un poco, llamando con ello la atención del joven, que solo la observo con escrutinio, provocando que un sonrojo apareciera nuevamente en las mejillas de la castaña, pues era la primera vez que alguien la observaba de esa forma tan… misteriosa.
—¿Su… sucede algo?— pregunto finalmente ella, recibiendo en respuesta una hermosa sonrisa.
—Para nada, eres alguien muy interesante daniela… espero me concedas el honor de llamarte así…
—Ah, si, no hay ningún problema — respondió azorada, ese chico de verdad que era todo un caballero.
—Bien, entonces es justo que tú me llames por mi nombre, claro, si gustas…
—De acuerdo kim… ehm… donghyun— ambos sonrieron amablemente luego de eso, daniela internamente preguntándose porque ese chico le transmitía tanta paz interior, no sabía el motivo, pero había algo en él que era agradable, pero a la vez misterioso.
Todo un enigma.
No obstante al revisar sus pensamientos,daniela recordó el asunto del pastel, por lo que se levanto rápidamente, mostrando una mueca de terror, ya que debido a la llegada del joven kim, ella y Minhye habían dejado la cocina sin limpiar.
Y viendo la hora, se dio cuenta de que posiblemente jeongmin y meg estarían de regreso muy pronto.
—¿Sucede algo daniela?
—Ehm… no, bueno… en realidad si, sucede que debo limpiar la cocina y… es que…
—De acuerdo, entonces limpiemos la cocina…
—¿Ah?
—No puedo quedarme aquí sin ayudarte, mi llegada fue la que retraso tus planes…
—Oh no, no, no puedo dejar que hagas eso, eres un invitado y…
—No es ninguna molestia, al contrario, me sentiría bastante mal si no te ayudo a limpiar la cocina, indirectamente ha sido mi culpa, así que, vamos…— daniela se dio cuenta entonces que no iba a poder hacer que el chico cambiara de opinión, por lo que permitió que la ayudara, aun cuando el joven se había reído mucho al ver el estado de la cocina, pues en verdad parecía una zona de guerra.
—Y… ¿A que se debe que la cocina haya quedado así?
—Ehm… digamos que es… bueno… complicado— respondió la chica a la pregunta, sonrojándose al recordar la causa —.Quiero hacer un regalo para una persona…
—¿Un pastel?
—Si.
—Ya lo veo…
—Minhye me ayudó, pero no quedó como lo esperábamos, no se como hornear pasteles y todos nuestros intentos han terminado en fracasos.
—Bien… que te parece si terminamos de limpiar y después yo mismo te ayudare con tu regalo.
—¿Es enserio?— cuestiono la ojicafe con sorpresa, viéndolo asentir con lentitud —.Pero de verdad no quiero que te molestes…
—No es ninguna molestia, además eso nos sirve para conocernos mejor, ¿Te parece?
—¡Claro que si!— ambos sonrieron amablemente, antes de continuar con su labor de dejar todo en orden, para que posteriormente, donghyun ayudara a daniela a realizar el tan esperado pastel que ella tenia la intención de regalarle a jeongmin…
Y una vez terminaron con la limpieza, empezaron con la práctica, dando como resultado un delicioso pastel de chocolate, que daniela admiro con sorpresa y encanto, pues en menos tiempo del que ella se esperaba, habían terminado con el regalo, sin complicaciones…
—No puedo creerlo… es asombroso… ¡Muchas gracias donghyun!
—No tienes que agradecerme, tú lo hiciste…
—Pero sin tu dirección no hubiera podido terminarlo, muchísimas gracias…— dicho esto la joven castaña le regalo a donghyun una hermosa sonrisa, que el correspondió con el mismo gesto o por lo menos eso fue hasta que la puerta de entrada se escucho siendo abierta, lo cual hizo que daniela guardara el pastel con rapidez, antes de que cierto chico ambarino pudiera verlo…
—Estamos en casa…— dijo el castaño, ingresando a la cocina lentamente, pero sin ver al ojiazul —.Oye tu torpe, donde están mi madre y fio… ¡Que demonios estas haciendo en mi casa!
—Tanto tiempo sin vernos jeongmin…
—¡Cállate y dime que estas haciendo aquí! — fue el grito que dio, señalando a donghyun acusadoramente y provocando que daniela lo viera todo con confusión.
—Digamos que me quedaré aquí por un tiempo…
—¿Y quien lo dice?
—Mi tía me ofreció su ayuda para que me quedara en su casa mientras soluciono un par de asuntos de negocios, oh vamos Lobito, ¿Seguiremos igual que cuando éramos niños…?
—¡No me llames así!
—¿Por qué no?, tienes un nombre tierno.
—¡Cállate kim!
—Yo también te amo jeongmin.
—¡Deja de estar jugando!
—No, es la verdad, te amo con todo mi corazón— en ese momento daniela que se había mantenido observándolo todo con detenimiento, no pudo evitar que una risa se le escapara, pues la situación era por lo demás divertida…
Jamás, en el tiempo en el que había estado viviendo ahí, había visto a jeongmin tan desesperado y frustrado, además de que nunca había conocido a alguien como donghyun que pudiera llevarle la contraria de una forma tan fácil y sencilla como esa, pues ni siquiera Minhye podía ganarle al ambarino en alguna batallita verbal…
—¿Verdad que es divertido pequeña daniela?
—Ni que lo digas donghyun— respondió la chica a la pregunta, viendo como al hacer esto jeongmin la observaba con duda y algo de enojo, cosa que la hizo quedarse en su sitio, congelada y sin hablar más.
—Ah, con que ya conociste a la torpe…
—¿Cuál torpe jeongmin?
—A ella…— al decir esto donghyun pudo percatarse que la chica agachaba un poco la cabeza, ligeramente triste, pues a pesar de que jeognmin la había ofendido, ella parecía que no estaba molesta, muy por el contrario se mostraba desilusionada…
—A lo mejor estas hablando de otra persona o te confundiste, yo no veo a ninguna torpe por ningún lado amor…
—¡Deja de decirme amor!
—¿Por qué, eres mi amor, que no?, Ya te dije que te amo jeongmin, ¿Por qué no simplemente me correspondes?— el ambarino no pudo seguir discutiendo mas, pues inmediatamente salió de la cocina, lanzando un par de maldiciones y dejando a donghyun como el vencedor de esa contienda…
BUENO ASTA EL CAPITULO

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hana

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waa unnie me encanta contii feliz 
que lindo que es donghyun
conti unnie esta muy bueno woo 

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leslie31

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me gusto mucho el capitulo
ya era hora de qe alguien hiciera callar a jeongmin
qe lindo es donghyun
sigueee

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Park Hye Bin

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esta tan interesante conti conti What a Face 
me gusto mucho teethsmile teethsmile teethsmile 
morí de risa jajaja conti contii Bien Bien Bien Bien Bien Bien Bien Bien 

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jun dong seok

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jajajja yio igual mori de la risa mas q todo cuando le dice te amo ajjajjajaj xD esa parte lo escribio mitsuquy ela con sus ridiculeces :l conti plop yi ooi la supuesta escritoria jejej ok entonces seguire ijiiji

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jun dong seok

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Inmediatamente y luego de que se fue, el joven pelinegro se giro hasta quedar frente a la chica, quien había sustituido su sonrisa por un gesto de tristeza infinita.
—Oye daniela, no he visitado corea por un largo tiempo, así que ¿Por qué no salimos tu y yo?, sirve que hablamos y me muestras los lugares mas interesantes de seul, ¿Aceptas mi propuesta?
—Ah… si por supuesto donghyun, solo iré por algunas cosas y regresare— el chico asintió lentamente, viendo como la castaña salía de la cocina a paso rápido y posteriormente regresaba…
Fue así como ambos salieron de casa, no sin antes guardar el pastel, en un lugar en donde jeongmin no pudiera verlo…
A pesar de todo lo sucedido, la ojicafe aun tenía la intención de agradecerle…
-.-.-
Luego de caminar alrededor de la ciudad de seul por algunas horas, donghyun y daniela  se habían detenido en una cafetería, donde ahora estaban pasando una velada agradable, contemplando el cielo que estaba lleno de estrellas y a su alrededor la ciudad que estaba iluminada, como cada noche.
Pero a pesar de que la escena era por lo demás hermosa, la chica parecía sentirse muy mal, puesto que aunque a momentos sonreía, su rostro se notaba triste por alguna razón inexplicable…
O tal vez la razón, podía ser un chico castaño, que posiblemente estaba ahora con meg, pasándola bien…
—Sabes, es algo muy notorio como para no darse cuenta…
—¿Ah?, ¿De que hablas donghyun?— cuestiono ella al escucharlo hablar, mientras daba un sorbo a la taza de café caliente que había pedido hacia unos minutos atrás.
—Me refiero a que, jeongmin y tu no se llevan bien, ¿Verdad?— interrogo, recibiendo entonces un asentimiento por parte de la chica —.¿Te causa problemas?
—No, solo le gusta fastidiarme… yo también solía decirle cosas así pero ahora…
—Ahora es diferente… ¿Verdad?
—Si.
Ambos se quedaron en silencio por un momento, daniela parecía recordar todos los sucesos que habían ocurrido entre ella y jeongmin, mientras donghyun  parecía analizarlo todo con un cierto toque de sabiduría y misterio.
—Entonces… te gusta jeongmin…— al decir esto la chica ojicafe se levanto de su lugar rápidamente, sin esperarse que donghyun pudiera darse cuenta de todo eso tan rápido, pues simple y sencillamente era algo increíble…
—Ah… donghyun yo…
—Lamento si eso te incomoda, pero no creo que haya necesidad de que lo niegues conmigo, créeme, no se lo diré…
—Lo se, pero, bueno… no pensé que fueras a darte cuenta, apenas nos conocimos y… bueno.
—Entiendo, entonces el pastel que estas haciendo es para él…— daniela asintió —.¿Piensas dárselo hoy?
—Pensaba hacerlo, pero con lo que paso supongo que estará molesto, así que creo que mejor hare otro después y esperare el mejor momento.
—Sabes algo, a veces no debemos esperar a hacer las cosas, no sabes si este será el último día de tu vida, así que lo que tengas planeado debes llevarlo a cabo en el menor tiempo posible, te facilita las cosas y todo sale mejor…
—Pero no se si él vaya a aceptarlo, es decir, creo que posiblemente va a rechazarme…
—Lo dudo…— respondió, ajustando sus anteojos con sabiduría —.Conozco a jeongmin, tal vez no hemos convivido mucho, pero si algo se es que no pude ser orgulloso por siempre, menos si se trata de una persona especial…
—¿Persona especial?
—Solo, ten valor daniela, confió en que las cosas saldrán bien y harás todo perfectamente— donghyun sonrió, luego de dedicarle estas palabras, por lo que daniela no pudo evitar devolverle la sonrisa con ánimos renovados…
Él tenia razón, si no entregaba ese pastel hoy, posiblemente no lo haría nunca, así que luego de charlar un poco mas, ambos chicos emprendieron marcha nuevamente a casa, solo para que la joven jun  pudiera llevar a cabo su plan de ese día…
-.-.-
—Bien daniela, bien… solo llama a la puerta, abre y todo estará bien… si, uno… dos… y… ¡No, no puedo!— se grito a si misma, retirándose del lugar y caminando de nueva cuenta a su habitación, donde dak ho la observo con un gesto de aburrimiento, pues desde hacia ya mas de 15 minutos que su dueña había estado haciendo eso y no se decidía a llamar a la puerta para entregar la pequeña, pero deliciosa, rebanada de pastel.
Se quería morir, literalmente, de la vergüenza, pues sabia que eso no estaba yendo tal cual como donghyun  se lo había dicho y ella ya estaba desesperada, no podía ser posible que fuera tan cobarde…
—Esta bien, esta bien, de nuevo, valor…— se hablo nuevamente, volviendo a caminar hacia la puerta de la habitación de jeongmin, colocándose enfrente y luego de dar un par de suspiros, finalmente se atrevió a tocar la puerta…
Y no paso mucho tiempo, antes de que el chico saliera, solo para observarla con una ceja alzada…
—¿Y tu que quieres?
—Ahm… bueno… yo…— tartamudeo, agachando levemente la mirada —.No es nada en especial… solo…
—De acuerdo, si no es nada en especial, ya te puedes ir con tu mejor amigo donghyun  y dejar de molestarme…— dicho esto el chico volvió a cerrar la puerta, de forma estrepitosa, con lo que hizo que daniela se quedara sorprendida y pasmada, pues no se esperaba que él fuera a decirle eso…
¿Por qué?, ¿Por qué era así?
—Debí saberlo…— dijo, hablando en voz alta —.Solo quería venir a agradecerte de nuevo y a ofrecerte algo… lamento mucho haberte quitado parte de tu tiempo ayer… no era necesario, se que me odias y quisieras verme fuera de tu vida, pero… si quieres te lo puedes comer… y si no… sabes que… mejor… solo tíralo a la basura… da igual de todos modos…
Dicho esto la joven jun  se retiro, dejando el pequeño plato sobre el piso, para después caminar y cerrar la puerta de su habitación, dejando al mismo tiempo que un par de lágrimas cayeran de sus ojos cafes, antes de retirarlas con sus manos y sentarse sobre la silla del escritorio.
—Salió muy bien dak ho… a decir verdad, pensé que iba a aventarme el pastel en la cara…— menciono medio riendo. —.Bueno… ya no importa, ya esta hecho…
Al decir esto dejo que su cabeza diera contra el escritorio, antes de suspirar, sollozando un par de veces y siendo observada atentamente por su gato…
—Que idiota…
-.-.-
Al día siguiente la joven jun decidió salir de casa, solo para caminar un poco por la ciudad y despejarse, había visto que frente a la puerta del ambarino el pastel había desaparecido, lo que solo podía indicarle que el chico posiblemente lo había tirado a la basura, tal y como ella se lo había dicho…
Y aunque cabía la posibilidad de que también se lo hubiera comido, pero digamos que para ese punto ella no creía que eso pudiera haber sucedido.
Con las palabras que le había dedicado ayer, se daba cuenta de que ese gusto o atracción que sentía por él era cosa imposible, que no debía existir y entre mas rápido intentara quitárselo de encima, menos sufrimiento representaría para ella…
Después de todo, él ya tenía a su persona especial y esa persona no era nada más y nada menos que meg…
Suspiro, antes de continuar con su caminata alrededor de la ciudad, se sentía ligeramente desilusionada, pero en parte feliz por haber tenido el valor para hacer lo que debía hacer…
—Si, así es…— se dijo, mostrando una pequeña sonrisita, para después entrar a una tienda de antigüedades y salir, con un pequeño paquete en las manos…
No había tenido la oportunidad de hablar con donghyun esa mañana, pero sentía que debía darle algo para mostrarle su agradecimiento por haberla ayudado con el asunto del pastel, finalmente había sido un esfuerzo algo inútil, pues al final el ambarino ni siquiera lo había probado…
Sonrió entonces, guardando el paquete dentro de su bolso y continuando con su caminata de esa mañana…
Cruzo algunas calles mas, observo el cielo azul, vio a las personas a su alrededor y al término de su recorrido tomo asiento en una de las bancas de un parque cercano a casa, mientras aspiraba el aroma de algunas flores que había comprado para decorar la mesa del comedor…
Pero fue entonces que al observar un poco mas adelante, se pudo percatar de un pequeño niño que jugaba con una pelota felizmente, ella sonrió ante la escena, pero su rostro se torno preocupado cuando la pelota rodo hasta la calle…
Se levanto con rapidez de su lugar, al ver que el niño en su afán de seguir jugando había caminado hacia la pelota, en el momento justo en el que un automóvil se acercaba a toda velocidad…
Corrió lo más que pudo y fue entonces que al llegar empujo al pequeño, apartándolo del peligro pero quedando ella en su lugar…
No se pudo mover, el auto no pudo frenar a tiempo y al final solo se pudo escuchar algunos gritos de la multitud, que presenciaron el accidente y ahora veían a la chica que yacía sobre el piso, inconsciente…
-.-.-
—lee jeongmin eres un idiota, si, eso es lo que eres…— fueron las únicas palabras que salieron de su boca, luego de pensar en lo que había pasado la noche anterior, pues él, de una forma grosera y cortante había prácticamente corrido a daniela de su habitación, alegando que no quería que lo molestara y que mejor debía irse con su detestable primo kim donghyun…
Lo que no entendía ahora era porque había dicho eso ultimo, pues si, lo había molestado bastante ver que esa niña y él se llevaban estupendamente, aun cuando apenas se acababan de conocer y no sabía porque había sucedido eso, pero lo único que ahora estaba en su mente era que debía disculparse…
Si, debía hacerlo, pues todo indicaba que la chica había hecho un pastel en agradecimiento y él luego de que la curiosidad le hubiera ganado, había terminado por descubrir dicho postre fuera de su habitación, mismo que no se negó a comer…
A pesar de que la relación entre él y daniela  no fuera la mejor, parecía que la chica lo conocía muy bien y sabia del gusto que tenía por el chocolate…
Aunque estaba aun la duda de que donghyun podría habérselo dicho, pero ¡A quien le importaba ese idiota!, ahora lo único que le interesaba era encontrar a la ojicafe, pedirle disculpas y después volver a su vida normal y aburrida como si nada hubiese pasado…
Cosa que no podía ser posible, porque él mejor que nadie sabía que desde que daniela había llegado a casa su vida era todo, menos aburrida y normal…
—Si jeongmin, eres un imbécil…— volvió a decirse, esta vez con mayor enojo que antes, sabia que debía dejar de ser así con ella, pero por muy extraño que pareciera no podía…
Últimamente se sentía muy extraño al sentir que estaba cerca y era eso mismo lo que lo orillaba a ser aun mas fastidioso que de costumbre, cosa que no podía ser buena, dadas las circunstancias, porque si mal no había escuchado, la chica a parte de decirle que sabia que él la odiaba, había hablado con un tono de voz triste y deprimido, como si estuviera al borde de las lagrimas…
Peor no se pudo sentir, pero su maldito orgullo fue el que lo reprimió para salir y decirle que estaba equivocada, porque él no la odiaba…
No podía hacerlo y estaba seguro que no iba a hacerlo nunca…
—De acuerdo…— suspiro un poco, antes de llamar a la puerta de su habitación…
Pero al ver que no respondía se atrevió a entrar, observando como el lugar estaba por lo demás vacio y que encima del escritorio había una pequeña nota que decía:
Minhye:
Si ves esto es porque no tuve tiempo para ir a avisarte que saldré de casa, no me siento muy bien y es por eso que decidí salir a dar un paseo yo sola…
Regresare mas tarde, te quiero mucho amiga.
daniela.
El joven Lee volvió a poner la nota sobre el escritorio, antes de salir de la habitación con un sentimiento de culpa aun mayor, pues era probable que eso de que se sentía mal fuera por su culpa, por su estúpida y maldita culpa…
Lanzo una maldición por lo bajo, antes de caminar a la sala y decidirse a salir él también, posiblemente podría encontrarla por ahí husmeando en algún lugar interesante o en alguna de aquellas tiendas a las que le gustaba ir.
Pero antes de que saliera de casa el teléfono comenzó a sonar, por lo que se acerco al aparato y contesto:
—¿Si?, ¿Quién habla?
—¿Hablo a la casa de la señorita… daniela?
—Si, pero ella no se encuentra en este momento, si quiere dejarle algún mensaje…
—Oh no es por eso joven, llamo del hospital central de seul, hace unos minutos recibimos a una chica aquí que llevaba una identificación con ese nombre…
—¿Qué esta diciendo?
—Si, lamento mucho informarle esto, pero al parecer la señorita sufrió un accidente y esta delicada, necesitamos que venga algún familiar por si es necesaria alguna operación
—Claro, estaré haya en un momento, gracias— inmediatamente luego de eso el ambarino corto la comunicación, saliendo de casa lo mas rápido posible en dirección al hospital…
No podía ser que eso estuviera pasando, ¿Por qué?
-.-.-
Estaba asustado, si, estaba más que eso, aterrado y con un sentimiento extraño rodeándolo, pues ya había llegado desde hacia 15 minutos al hospital y aun no podían darle noticias de daniela, que al parecer había sido atropellada por salvarle la vida a un pequeño niño…
Mas noble no podía ser, pero eso no era lo que importaba ahora, lo único que le interesaba era que ella estuviera bien, que estuviera viva…
Porque si no… no sabia que era lo que iba a pasarle a él…
Había sido tan estúpido y tonto con ella durante tanto tiempo, que ahora venia a ver las cosas de una forma mas clara, no podía ser que hubiera tenido que pasarle algo así a ella para que se diera cuenta de que…
Bueno…
—Sera mejor que llame a mi madre…— se dijo, antes de marcar el número del celular de la señora lee  y explicarle lo que había sucedido…
—Oh santo Dios, ¿Cómo esta ella? Hay noticias, hijo por favor dime que pasó…
—Tuvo un accidente, no me han dicho nada aun, pero necesitan que estés aquí por si se requiere la aprobación para alguna operación
—De acuerdo hijo, en unos minutos estaremos haya y por favor… no te separes de ella.
—No lo hare.
Ambos cortaron la comunicación al mismo tiempo, jeongmin se mantuvo en la misma posición por un tiempo hasta que el doctor finalmente apareció, acercándose a él y mostrándose serio.
—¿Es usted familiar de daniela jun?
—Si, ¿Ella esta bien?
—Estará bien, se repondrá, tiene un brazo fracturado, pero con el debido cuidado deberá estar bien en un par de meses, no hay hemorragias internas y despertó hace unos momentos…
—¿Entonces puedo verla?
—Si, pero solo por unos minutos, aun debemos tenerla en observación por si se presenta alguna dificultad, con su permiso.
—Gracias doctor— dicho esto jeongmin suspiro aliviado, pues aunque al parecer la chica había sufrido varias lesiones, estaba viva y se repondría exitosamente, lo cual lo dejaba tranquilo y mejor, pero aunque estaba feliz por ese hecho, aun había algo que tenia que hacer…
Finalmente y luego de hablar con una de las enfermeras, pudo llegar hasta la habitación de la chica, donde ingreso lentamente, observando que estaba sobre la cama de hospital, con el brazo enyesado y los ojos cerrados, los cuales abrió al escuchar el sonido de la puerta cerrarse…
—¿Qué estas haciendo aquí?— pregunto ella, en susurros, se sentía tan débil que no podía hablar como de costumbre.
—Llamaron para decir que tuviste un accidente
—Ah… ya veo… ¿No estas perdiendo tu tiempo?
—¿De que hablas?
—No tienes porque estar aquí, supongo que si llamaron la Señora lee y Minhye están enteradas, así que supongo que ellas vendrán…
—Lo harán mas tarde…
—De todos modos, ya te puedes ir… te sientes feliz ¿No?…
—¿Sentirme feliz?— pregunto él, acercándose hasta quedar a un lado, para después hincarse a su altura y verla con detenimiento —.¿Crees que me siento feliz de que estés aquí?
—No lo creo, lo sé… entiendo que si por ti fuera yo ya estaría lejos de ti y de tu familia, así que supongo que el que este aquí debe ser algo divertido… estuve a punto de desaparecer de tu vida, es algo que debe hacerte feliz…
—daniela yo no… solo… no digas tonterías...
—No son tonterías, sabes que me odias…
—No te odio daniela, es imposible que lo haga, entiéndelo…— respondió, haciendo que la chica solo desviara su rostro hacia el lado contrario, evitando verlo —.daniela, oye, ya eres mayor como para que hagas esas cosas de niña…
—Déjame tranquila, puedo hacer lo que quiera…
—Aun y con eso vas a escucharme quieras o no…
—Tu a mi no me escuchaste ayer, así que no tengo porque hacerlo.
—Es una buena lógica, pero…— suspiro, antes de levantarse un poco y tomar el rostro de la chica con una de sus manos, quien de inmediato se sonrojo al sentir el contacto tan suave y delicado… —.Siento mucho lo que paso ayer, lo lamento… en verdad…
—¿Hablas enserio?
—No me hagas repetirlo, ya lo dije...— menciono, alejándose y desviando la mirada, repentinamente él se había sonrojado un poco.
—Entonces… no me odias— lo vio negar —.¿Tiraste el pastel o te lo comiste?
—¿Para que quieres saber?
—Es algo justo, solo dime si te lo comiste.
—Ya, claro.
—¿Lo hiciste?
—Si.
—¿Te gustó?— jeongmin asintió lentamente a la pregunta, haciendo que daniela sonriera con alegría y riera un poco, cosa que hizo que él también le devolviera el gesto. —.Me alegra saberlo, aunque… ¿Puedo pedirte un favor?
—¿Qué es?
—Sé que me vas a decir que soy una tonta, una torpe y seguro te negaras y sé que lo harás pero… ehm… bueno… yo…
—¿Qué?
—Po… podrías… darme… un abrazo…— el ambarino quedo asombrado por la petición, mas porque a pesar de todo ella aun quería un abrazo de su parte, lo cual hizo que se quedara callado y después comenzara a reír un poco, provocando que la chica se sonrojara…
—Que ocurrencia…
—Ya… ya, esta bien… no lo hagas, no importa… solo, olvídalo, hagamos de cuenta que nunca lo di…—antes de que terminara de hablar, jeongmin se acerco a ella cumpliendo con el favor, cuidando de no lastimarla y haciendo que la chica se sonrojara mucho, pero que luego sonriera, sintiéndose tranquila y en paz.
—Me alegra que no te haya pasado nada… pequeña torpe…
—Y a mi que hayas venido… gracias.
—Nada es gratis, cuando te recuperes, harás mis deberes en el restaurante por una semana…
—¡Oye!, ¡Eso no es justo!
—Eso te pasa por no tener cuidado… y por preocupar a las personas…
—¿Te preocupaste por mi?
—Tal vez.
—¡Dime!
—No
—¡jeongmin!— el chico solo pudo reír luego de esto, sin romper todavía el abrazo.
Ella estaba bien y eso era lo único que importaba ahora.
-.-.-
La noche llegó finalmente y en el hospital daniela ahora se encontraba descansando, observando el techo de la habitación blanca y tarareando una canción que había escuchado apenas unos minutos por la radio…
Si, luego de que Minhye y la señora lee se enteraron del accidente habían corrido a verla al hospital y después de que el doctor lo autorizo, Minhye  le había llevado uno de esos radios portátiles, con los que le garantizo que no se aburriría.
Y en efecto no estaba para nada aburrida, pues se mantenía escuchando diversas canciones y pensando en lo sucedido…
Después del abrazo jeongmin se había marchado, alegando que debía irse al restaurante para trabajar un poco ese día y de paso para avisarle a su jefe que debido al accidente ella no se presentaría por un tiempo, cosa que daniela quiso impedir, pero en efecto no pudo hacerlo.
Posteriormente habían llegado ahí su mejor amiga y la tía de esta, quienes se aseguraron de que estuviera bien y luego se marcharon, solo para poder arreglar unos asuntos, prometiendo que regresarían en unos minutos…
Y ahí estaba ella, escuchando al locutor de radio, que hablaba acerca de las canciones de moda y quien sabe que otras cosas mas…
Finalmente al término de su discurso, comenzó a escucharse una canción muy divertida, que ella no había oído nunca pero que era bastante agradable y cómica…
Una canción simpática, sin lugar a dudas, pero que extrañamente le recordaba a jeongmin, cosa que la hizo sonrojarse, pero continuar escuchando la melodía…
—Y me pregunto…— dijo ella, antes de sonreír con felicidad, siguiendo el ritmo de la canción sin importarle nada más.
Cerró sus ojos lenta y curiosamente, tratando de hallar un significado lógico a la canción que estaba escuchando, pues esta parecía tener algo oculto, algo enigmático y sofisticado que ella no creía poder encontrar muy pronto, a menos que se pusiera a analizarlo todo con mucha lentitud y paciencia…
Quiso seguir escuchando la canción, pero antes de que continuara, la puerta se abrió lentamente, mostrando entonces a cierta chica amatista que a ella no le agradaba en lo absoluto, por lo cual apago el radio portátil y lo dejo sobre una mesita que estaba justo a su lado, para observar con algo de confusión a la joven meg.
—Hola daniela… vine a ver como estabas…
—Bien gracias, no hacia falta que se molestara señorita meg— respondió, más cortante de lo que se pudo imaginar, por lo que meg solo sonrió a pesar de eso y camino hasta quedar a su lado.
—Me he dado cuenta de que no te simpatizo mucho, ¿Podría saber la razón?
—No la conozco, así que no puede asegurar que no me simpatiza— respondió perfectamente a la pregunta hecha, recibiendo solo la misma sonrisa amable.
—Ya veo… sabes, me gustaría mucho que fuéramos amigas, eres una gran persona y me agradaría conocerte mejor…—propuso la amatista, haciendo que daniela  la observara extrañada —.¿Estarías de acuerdo?
daniela no se pudo negar a tal petición, pues no tenia porque hacerlo, la chica al parecer era sincera y por lo que se veía en realidad deseaba tener una relación de amistad con ella, por lo que solo asintió, aun sintiéndose algo insegura por eso…
Pero que mas podía hacer, era obvio que no le iba a decir que…
—Te gusta jeongmin… ¿Cierto?— la joven castaña se quedo muda al escucharla preguntarle eso, por lo que solo pudo sonrojarse mucho y sorprenderse…
¿¡Que acaso era tan obvia!, ¿Por qué ella sabia eso?
—Ahm… no entiendo de lo que me estas hablando meg— respondió, con desinterés, tratando de que la joven le creyera, pues estaba segura que de darle una respuesta afirmativa posiblemente la amatista iba a decírselo al ambarino…
Si no es que él ya lo sabía.
Cosa que creía imposible, pues de saberlo posiblemente jeongmin se lo hubiera preguntado o en su defecto estaría molestándola con eso.
—Oh entonces, ¿Estoy mal?
—En lo absoluto, jeongmin no me gusta ni me gustara, es la persona mas detestable que conozco, es un soberbio, un descarado, un antipático y un idiota, solo quiere molestarme…
—Ya veo… supongo que me he confundido, por un momento me ha parecido así…
jun suspiro aliviada en su interior, pues al parecer con sus palabras había convencido a la chica de que jeongmin le era indiferente, por lo que después de eso solo se quedo callada en su lugar, observando nuevamente el techo de la habitación…
O eso fue hasta que recordó un detalle y quiso preguntarlo…
—O… oye… y… a ti… ¿Te gusta él?
—¿Te refieres a jeongmin?
—Si
—Oh no… para nada, jeongmin y yo somos amigos solamente…
—¿Hablas enserio?, es decir… tu y él… pues… se ve que son muy unidos y…
—De verdad lamento si eso les ha dado otra impresión a ti y a Minhye…
—¿Qué tiene que ver Minhye?
—Creo que sabes eso mejor que yo daniela, se perfectamente que no le agrado a Minhye porque piensa que quiero a jeongmin mas que a un simple amigo— reveló, haciendo que daniela se quedara sin habla—.¿Verdad?
—Ahm yo, no…
—He querido aclararle eso desde que llegué a corea pero tu ya lo has visto, ella no quiere ni hablar conmigo, huye siempre que quiero tener una conversación— se explico, haciendo que daniela  asintiera lentamente, como asimilando toda la información…
Con lo que había dicho le quedaba claro que a ella no le gustaba jeongmin  mas que como un buen amigo, pero lo que no llegaba a comprender era el porque el joven ambarino le había tenido tanta confianza en tan poco tiempo…
¿Seria acaso un amor no correspondido?
—Bueno… si lo intentas, creo que podría funcionar.
—Eso espero
Inmediatamente y luego de esto, la puerta fue abierta de nuevo, esta vez por donghyun  quien ingresó a la habitación con rapidez, viendo a la chica castaña que estaba aun sobre la cama y observando a meg que estaba al lado de esta…
Y fue entonces, que la chica se dio vuelta para ver a la persona que había llegado, dándose cuenta de quien era y abriendo los ojos con sorpresa infinita, como si hubiera visto un fantasma o algo peor que eso…
—Ah… me… meg…— tartamudeo el joven ojiazul, siendo él el primero en hablar, pues también se había quedado como de piedra al verla ahí…
Pero la chica no contesto, simplemente se giro para sonreírle por última vez a daniela, despedirse y posteriormente salir de la habitación, dejando a ambos chicos a solas, mientras daniela, que no había entendido nada, veía a donghyun que agachaba un poco la cabeza con algo que parecía ser tristeza…
La castaña se mantuvo en su lugar sin decir nada…
¿Qué acaso esos dos se conocían?

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hana

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waa unnie esta muy interesante
pobre Daniela pero gracias a eso Jeongmin
fue muy lindo con ella.
conti unnie me gusto mucho feliz 

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leslie31

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uuuu suspenso porqe donghyun sabe el nombre de meg??
esta muy lindo**
ahora dani sabe qe jeongmin no la odia
sigueee

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Meg

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estoy confundida he intrigada .... ya no se que decir estoy sin habla

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jun dong seok

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por unnies meg esta sin habla .-.

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Park Hye Bin

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jun dong seok escribió:por unnies meg esta sin habla .-.
hay que ayudarla jijijiji
conti unnie tu fic es super genial
continualo siiiiii siiiiii
conti conti

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